Mi checklist para...
🧩 ¿Cómo usar?
En esta actividad, los estudiantes reciben una tarjeta con una situación real y cotidiana (por ejemplo: organizar una cena con amigos, viajar en tren, hacer deporte en el gimnasio). Su tarea es pensar en 4–5 acciones necesarias para poder realizar esa situación.
El objetivo no es hacer una lista de objetos, sino crear un pequeño plan de acciones. De esta forma, los estudiantes practican expresiones útiles como Tengo que… / Es importante… / No puedo olvidar… / Quiero… y conectores sencillos (Primero… después…).
Trabajo individual:
Cada estudiante lee una tarjeta, piensa en sus 4–5 pasos y los dice en voz alta.
Trabajo en parejas o grupos:
Un estudiante lee la tarjeta y comparte su lista; los demás añaden ideas diferentes. Después, comparan sus listas y discuten qué pasos son más prácticos o más creativos.
Puesta en común:
Al final, algunos estudiantes presentan su lista a la clase. Los compañeros pueden reaccionar con frases breves como Estoy de acuerdo, Yo también, Yo lo haría diferente.
Esta dinámica es ideal para niveles A2–B1 porque conecta con situaciones de la vida real, fomenta la fluidez oral y da seguridad al hablar gracias a los apoyos de frases útiles.