Habla durante un minuto 2.0
Cómo usar esta actividad
Trabajo individual
El estudiante elige o recibe una tarjeta con un tema, como la rutina diaria, la comida, los hobbies o las vacaciones. Dispone de unos segundos para leer las preguntas y organizar sus ideas.
Después, habla sobre el tema durante un minuto. No es necesario responder a todas las preguntas: sirven de apoyo para desarrollar la intervención. El estudiante debe intentar expresar su opinión, explicar sus razones y añadir algún ejemplo o experiencia personal.
El profesor puede ayudarle con preguntas como:
- ¿Por qué piensas eso?
- ¿Puedes dar un ejemplo concreto?
- ¿Siempre ha sido así?
- ¿Qué cambiarías?
- ¿Qué te gustaría hacer en el futuro?
Trabajo en pareja o en grupo
Por turnos, cada estudiante elige una tarjeta y habla durante un minuto sobre el tema correspondiente.
Mientras una persona habla, los demás escuchan activamente. Al terminar, pueden hacerle una pregunta adicional, comentar algo que tienen en común o explicar en qué se diferencian sus experiencias.
El profesor puede guiar la conversación con preguntas como:
- ¿Estás de acuerdo con tu compañero/a?
- ¿Tenéis algo en común?
- ¿En qué son diferentes vuestras experiencias?
- ¿Qué pregunta nueva podrías hacerle?
- ¿Qué parte de su respuesta te ha parecido más interesante?
Ideas extra
- Palabras obligatorias. Antes de empezar, el estudiante recibe tres palabras relacionadas con el tema y debe utilizarlas durante su intervención.
- Un minuto sin repetir. El estudiante habla durante un minuto e intenta no repetir las mismas ideas ni expresiones.
- La tarjeta encadenada. Un estudiante habla durante treinta segundos. Después, otro continúa hablando sobre el mismo tema, pero debe añadir información diferente.
- Verdad o invención. El estudiante incluye un dato inventado en su intervención. Al terminar, los demás intentan descubrir cuál era.
- Antes, ahora y después. El estudiante debe mencionar una experiencia pasada, describir su situación actual y hablar de un plan o deseo futuro relacionado con el tema.
- Cambio de perspectiva. El estudiante responde como si fuera otra persona: un adolescente, una persona mayor, una celebridad, un turista o alguien con gustos completamente diferentes.
- Reto de conectores. El estudiante debe utilizar al menos tres conectores, por ejemplo: porque, pero, además, aunque, por eso o sin embargo.