El buzón de quejas
Cómo usar esta actividad
Trabajo individual
El estudiante elige o recibe una tarjeta con una situación. Dispone de unos segundos para pensar qué le molesta, cómo se siente y qué espera que cambie.
Después, formula su queja de manera oral o escrita. Debe utilizar el subjuntivo para expresar emociones, valoraciones, deseos y expectativas. Puede apoyarse en los inicios de frase propuestos.
El profesor puede ayudarle con preguntas como:
- ¿Qué es exactamente lo que te molesta?
- ¿Por qué te parece mal?
- ¿Cómo te hace sentir esta situación?
- ¿Qué esperas que cambie?
- ¿Qué solución propondrías?
Trabajo en pareja o en grupo
Por turnos, cada estudiante elige una tarjeta y presenta su queja. Los demás escuchan y responden como si fueran la persona o la institución responsable.
Después, pueden comentar si la queja les parece razonable, proponer una solución o compartir una experiencia parecida.
El profesor puede guiar la conversación con preguntas como:
- ¿Te parece justificada esta queja?
- ¿Estás de acuerdo con tu compañero/a?
- ¿Qué solución propondrías?
- ¿Qué debería cambiar?
- ¿Cómo responderías a esta queja?
Ideas extra
- Queja anónima. Los estudiantes escriben sus quejas sin poner el nombre. El profesor las mezcla y el grupo intenta adivinar quién escribió cada una.
- Respuesta del responsable. Un estudiante presenta una queja y otro responde como vecino, cliente, empleado o representante de una empresa.
- La queja más convincente. El grupo escucha varias quejas y elige la mejor argumentada y la que ofrece la solución más adecuada.
- Queja encadenada. Un estudiante comienza la queja y otro la continúa añadiendo un problema, una emoción o una expectativa diferente.
- Queja exagerada. El estudiante convierte una situación cotidiana en una queja dramática o divertida, pero debe utilizar correctamente el subjuntivo.