Defiende el placer culpable
Cómo usar esta actividad
Trabajo individual
Cada estudiante piensa en algunos de sus propios “placeres culpables” o hábitos secretos muy comunes. Puede preparar 2–3 ideas y pensar por qué le gustan realmente.
Por ejemplo: ver vídeos ASMR antes de dormir, guardar cajas bonitas “por si acaso” o comer cereales como cena.
Trabajo en pareja
Los estudiantes trabajan en parejas.
Un estudiante lee una tarjeta y debe defender ese placer culpable como si fuera suyo. Tiene que explicar por qué no es tan malo o incluso por qué tiene ventajas.
El compañero escucha, hace preguntas o muestra dudas para intentar poner a prueba sus argumentos.
Puesta en común
Al final, algunos estudiantes comparten los “placeres culpables” más divertidos, extraños o difíciles de defender. También pueden comentar cuáles fueron los argumentos más convincentes o sorprendentes de la clase.