Convénceme de que...
Cómo usar esta actividad
Trabajo individual
El estudiante lee la tarjeta (por ejemplo: “Trabajar desde casa es mejor que ir a la oficina”) y dispone de 1–2 minutos para preparar cómo defender esa idea.
Debe pensar en uno o dos argumentos claros y, si es posible, en un ejemplo que refuerce su punto de vista.
Anima al estudiante a usar conectores, expresiones de matiz y lenguaje persuasivo para estructurar su intervención.
Trabajo en pareja o en grupo
Los estudiantes trabajan en parejas o en grupos pequeños.
Uno de ellos lee la tarjeta y presenta sus argumentos en voz alta con el objetivo de convencer a su compañero.
La otra persona escucha activamente y reacciona al final, explicando si la idea le ha resultado convincente y por qué. También puede adoptar la postura contraria y defender el punto de vista opuesto, transformando la actividad en un breve formato de debate.
Puesta en común
Al finalizar, invita a algunos estudiantes a compartir con el grupo la idea que les ha resultado más convincente o el argumento más interesante que han escuchado.
El resto de la clase puede comentar brevemente, expresar acuerdo o desacuerdo y comparar diferentes perspectivas.
Ideas extra
- Utiliza la misma tarjeta con varios estudiantes para mostrar distintas formas de defender una misma idea.
- Añade una ronda de reformulación, en la que el oyente resume el argumento del compañero.
- Introduce una votación rápida para decidir qué argumento ha sido el más persuasivo.